domingo, 13 de febrero de 2011

Se publica el guión de Confesión a Laura

No conozco el valor comercial de este libro. Me lo regalaron. No puedo decir, pues, como Gardeazábal en La luciérnaga, que me costó esto o lo otro -¿será verdad?-. Pero sé que Confesión a Laura -Guión-, de Alexandra Cardona Restrepo, un libro coeditado por la Corporación Festival de Cine de Santa Fe de Antioquia y el Fondo Editorial de la Universidad Eafit, es un tesoro que encierra otro tesoro: el mejor guión que se haya concebido y realizado en el cine colombiano.



He visto Confesión a Laura veinte o treinta veces, solo, con amigos libres, con desconocidos presos, con estudiantes enjaulados en salones de clase, en cineforos, en cineclubes; en tantas circunstancias diversas que ya no recuerdo si alguna vez tuve la fortuna de verla en un cine de 35mm como Dios manda. (Su paso por las salas de cine, a comienzos de los noventa, fue fugaz y discreto).

Siempre me conmueve su equilibrio, la pausada revelación de los personajes, su lenguaje balbuciante, los gestos inseguros de Vicky Hernández, el final abierto, el triunfo de la puesta en escena (no sólo el hecho de lograr que La Habana se parezca a Bogotá), la minuciosa reconstrucción de los interiores bogotanos, las capas de cultura que se superponen, el pudor frente a los otros, la violencia a distancia, la confianza en el espectador. Todo lo que, en suma, le ha faltado siempre al cine colombiano.

Y para que tomen nota los interesados en crear una disyuntiva entre cultura y entretenimiento, puedo asegurar que a ese público sin pretensiones con el que muchas veces he visto Confesión a Laura, con frecuencia escasamente formado, el largometraje de Jaime Osorio le suele llegar hondo, hasta producir esa comunicación a la que cualquier película debería aspirar, más allá de la ansiedad de la taquilla o la sanción del crítico. Alguna vez, un funcionario del INPEC habló largamante sobre esas "señoritas" como Laura, que en los años cuarenta vivían solas en las calles aledañas a la Biblioteca Nacional (sacudidas por el Bogotazo), que leían a escondidas a Vargas Vila y eran objeto de variadas sospechas en el resto de la parroquia bogotana. ¡Y de lo bien que Confesión a Laura había mostrado todo ese mundo encubierto y misterioso! Un estudiante reconoció en el apartamento de Laura el desvelo y cuidado de la casa de su abuela. ¿No son estas reacciones que hablan de lo que ahora llaman apropiación social de una película?

El libro incluye, además, sendos prólogos de Víctor Gaviria y Alberto Quiroga, planos y fotografías del filme y una entrevista con la autora del guión: "Confesión a Víctor". Una publicación tan cuidada y modesta como la película que la inspira, pero que ojalá tenga mejor suerte.

Ver:

7 comentarios:

jeronimorivera dijo...

Completamente de acuerdo, el mejor guión que se haya escrito en Colombia. Creo que es una iniciativa que merece continuarse con otros trabajos, cuya publicación nos serviría muchísimo a la academia y a los analistas del cine. Yo lo compraré.

Alexandra Cardona Restrepo dijo...

Estoy realmente conmovida con esta reseña sobre el libro. Después de todo el empeño de Víctor, de la Asociación de Guionistas, de la Eafit y del resto, cuando tuve el libro en mis manos lo único que pude sentir (y decir) fue: es como Confesión a Laura, sin ninguna pretensión.
Nunca la he tenido, no la tengo, pero la historia llega donde debe llegar: a ustedes.
Gracias,
Alexandra Cardona Restrepo

Anónimo dijo...

Una hermosa película, ojalá pueda acceder al guión. Recuerdo el día que conocí a Jaime esperando en la puerta del Teatro Trevi a llenar un aforo que no se dio, lo recuerdo saludándonos con su sonrisa, a nosotros, estudiantes de la Nacional, que balbuceábamos cine en el rodaje de un corto que tampoco se dio. Que sencillez, que altura, que necesidad de seguirlo en el camino que había dibujado. Ese encuentro, fugaz, casi furtivo, todavía me acompaña.

Pedro Adrián Zuluaga dijo...

Es verdad, me hizo recordar su actitud con un amigo que quería irse a estudiar a Cuba, a mediados de los noventa, y se puso en contacto con Jaime Osorio. Este, sin conocerlo, le respondió con una asombrosa calidez. ¿Cómo extrañamos también hoy ese otro lado de las cosas? "Lo esencial suele ser invisible a los ojos...", dice el afiche de Confesión a Laura

Pedro Adrián Zuluaga dijo...

Sigo recordando: Osorio le respondió a mano, en la época en que todavía se escribían cartas. Sería bonito recuperarla. Lo intentaré!!!

Maderley dijo...

Una reseña que describe lo que es libro. Se seguirá trabajando para que tengamos en nuestra biblioteca más libros como este, que alimente la identidad por un cine nacional que tanto se desconoce.

JESSICA ZAMBRANO H. dijo...

Este Sábado es el lanzamiento del Libro en Manizales, en el marco del Seminario Ver y Leer el Cine, que se realizará en la sala Olimpia del Teatro los Fundadores. Los esperamos!!!